A lo largo de las últimas décadas se han realizado grandes inversiones para la instalación de plantas de tratamiento y sistemas de abastecimiento de agua en países en desarrollo, en particular en las áreas urbanas. Sin embargo, diversos problemas (de mantenimiento, falta de reactivos y componentes, y económicos, entre otros) provocan que a menudo estas plantas no lleguen a producir agua segura para el consumo humano. Además, la escasez de agua produce interrupciones en el abastecimiento y las fugas en los sistemas de distribución empeoran la situación. El rápido crecimiento de la población en las áreas urbanas impone una excesiva carga sobre la infraestructura existente y crea enormes problemas en la planificación y construcción de nuevos sistemas de suministro y saneamiento.

Por lo tanto, los habitantes de muchos centros urbanos en los países en desarrollo, además de la población rural, sólo tienen acceso a agua de mala calidad. En consecuencia, el tratamiento del agua para hacerla segura para el consumo humano sigue siendo responsabilidad de cada familia. Las opciones que dependen de soluciones centralizadas con uso intensivo de tiempo y recursos dejarían a cientos de millones de personas sin acceso a agua potable, por lo que es necesario promocionar métodos que apoyen directamente a las familias. Por lo general, para reducir la contaminación fecal del agua utilizada para el consumo humano, se recomiendan los siguientes métodos de tratamiento de aplicación doméstica.

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Cloración

El Sistema de Agua Segura (Safe Water System, SWS) fue desarrollado en los años 90 en respuesta a la epidemia de cólera en Sudamérica por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) y la Organización Panamericana de la Salud. El método de tratamiento para SWS consiste en la cloración del agua in situ por los propios consumidores con una disolución diluida de hipoclorito sódico (lejía, también denominada cloro o lavandina). Las familias deben añadir un tapón de botella lleno de disolución de hipoclorito sódico a un contenedor de tamaño estándar de agua transparente (o dos tapones si el agua es turbia), agitar y esperar 30 minutos antes de beber.

Efectividad e Impacto en la Salud

En las concentraciones empleadas en los programas de tratamiento doméstico de agua, la disolución de hipoclorito es efectiva para inactivar la mayoría de las bacterias y virus que provocan enfermedades diarreicas. Sin embargo, no resulta efectiva inactivando algunos protozoos como los Cryptosporidium. Numerosos estudios han mostrado la eliminación total de patógenos bacterianos en el agua tratada por SWS en países en desarrollo. En siete ensayos aleatorios controlados, el SWS ha logrado una reducción de la incidencia de enfermedades diarreicas en los usuarios en el rango de 22-84%. Estos estudios se han llevado a cabo en áreas rurales y urbanas, e incluyen adultos y niños pobres, viviendo con VIH o consumiendo agua con elevada turbidez.

Costes de Instalación y Aplicación

Una botella de disolución de hipoclorito sódico capaz de tratar 1.000 litros de agua cuesta alrededor de 0,10 € empleando botellas reutilizables y hasta 0,50 € utilizando botellas desechables, lo que supone un coste de 0,01 a 0,05 céntimos por litro de agua tratado. Los programas de SWS pueden ser además totalmente subvencionados en situaciones de emergencia. En un proyecto en Zambia, el coste medio de producción, promoción y distribución por botella (para tratar 1.000 litros) era 1,88 US$ al inicio del proyecto en 1999. Este valor se redujo un 82% hasta 0,033 centavos de dólar por litro de agua en 2003, cuando se vendieron 1,7 millones de botellas, demostrando que se puede obtener una mayor eficiencia económica al aumentar la escala del programa.

 

Ventajas

  • Reducción comprobada de la mayoría de las bacterias y virus en el agua
  • Protección residual contra la recontaminación
  • Fácil de usar y buena aceptabilidad
  • Reducción comprobada de la incidencia de enfermedades diarreicas
  • Buena escalabilidad y bajo coste
 

Inconvenientes

  • Relativamente baja protección contra protozoos
  • Baja efectividad de desinfección en aguas turbias
  • Potencial oposición al sabor y olor del agua
  • Necesidad de asegurar un control de la calidad de la disolución empleada
  • Efectos potenciales de los subproductos de cloración a largo plazo
Polvos Floculantes y Desinfectantes

La compañía Procter & Gamble desarrolló su purificador de agua (P&G Purifier of Water™) en colaboración con el CDC. Los sobres de P&G™ se producen actualmente en Pakistán de manera centralizada y son distribuidos a ONGs de todo el mundo. Este producto contiene sulfato férrico (floculante) e hipoclorito cálcico (desinfectante) en polvo. Para tratar agua los usuarios deben abrir el sobre, añadir los contenidos a un cubo con 10 litros de agua y remover durante 5 minutos. Tras permitir que los sólidos se sedimenten en el fondo, se filtra el agua a través de un paño de algodón a un segundo contenedor y se esperan otros 20 minutos para dejar que el hipoclorito inactive los microorganismos.

Efectividad e Impacto en la Salud

Se ha demostrado que este polvo floculante y desinfectante puede eliminar una amplia mayoría de bacterias, virus y protozoos, incluso en aguas con elevada turbidez. También se ha documentado en cinco estudios aleatorios controlados que reduce la incidencia de enfermedades diarreicas desde un 90% hasta menos de un 16%. Este producto también elimina metales pesados (como arsénico) y contaminantes químicos (por ejemplo, pesticidas) del agua. Los estudios que muestran su eficacia han sido llevados a cabo con aguas muy turbias en laboratorio, en países en desarrollo, en áreas rurales y urbanas, campos de refugiados e incluyen grupos de todas las edades.

 

Costes de Instalación y Aplicación

Cada sobre de P&G™ es distribuido a organizaciones de asistencia en emergencias y otras organizaciones no gubernamentales por 3,5 centavos de dólar, sin incluir el envío desde Pakistán por transporte marítimo. Estos sobres se distribuyen gratuitamente en situaciones de emergencia.

 

Ventajas

  • Reducción demostrada de bacterias, virus y protozoos en agua
  • Eliminación de metales pesados y compuestos químicos
  • Protección mejorada con el cloro libre contra la recontaminación
  • Reducción demostrada de enfermedades diarreicas
  • Mejoría visual del agua y mejor aceptación
  • Transporte sencillo
  • Largo período de conservación de los sobres
 

Inconvenientes

  • Múltiples pasos son necesarios: requiere un entrenamiento o demostración previa
  • Requiere bastante equipamiento (dos cubos, un paño y un agitador)
  • Coste relativamente elevado por litro de agua tratada
 

 

Otros productos similares disponibles comercialmente:

Flo-Chlor

Watermaker

Desinfección Solar o Método SODIS

El método SODIS (Solar Disinfection) fue desarrollado en los años 80 para desinfectar el agua utilizada en soluciones de rehidratación oral de manera económica. En 1991, el Instituto Federal de Ciencia y Tecnología Ambiental suizo comenzó a investigar e implementar SODIS como una opción de tratamiento doméstico de agua para la prevención de la diarrea en países en desarrollo. Los usuarios de SODIS rellenan botellas de plástico de 0,3-2,0 litros con agua de baja turbidez, las agitan para oxigenar, y las sitúan en un estante adecuado o un tejado durante 6 horas (si el tiempo es soleado) o 2 días completos (si está nublado). El efecto combinado del daño inducido por la radiación UV en el ADN, la inactivación termal y la destrucción fotooxidativa, es capaz de inactivar los organismos patógenos presentes.

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Efectividad e Impacto en la Salud
En ensayos de laboratorio, SODIS ha demostrado inactivar los virus, bacterias y protozoos que causan enfermedades diarreicas. Estudios de campo en países en desarrollo también han mostrado la reducción de esos microorganismos en el agua tratada con SODIS. En cuatro estudios controlados y aleatorios SODIS ha logrado reducir la incidencia de enfermedades diarreicas en un rango de 9-86%.
 

Costes de Instalación y Aplicación

Una botella de disolución de hipoclorito sódico capaz de tratar 1.000 litros de agua cuesta alrededor de 0,10 € empleando botellas reutilizables y hasta 0,50 € utilizando botellas desechables, lo que supone un coste de 0,01 a 0,05 céntimos por litro de agua tratado. Los programas de SWS pueden ser además totalmente subvencionados en situaciones de emergencia.

En un proyecto en Zambia, el coste medio de producción, promoción y distribución por botella (para tratar 1.000 litros) era 1,88 US$ al inicio del proyecto en 1999. Este valor se redujo un 82% hasta 0,033 centavos de dólar por litro de agua en 2003, cuando se vendieron 1,7 millones de botellas, demostrando que se puede obtener una mayor eficiencia económica al aumentar la escala del programa.

 

Ventajas

  • Reducción comprobada de la mayoría de las bacterias y virus en el agua
  • Protección residual contra la recontaminación
  • Fácil de usar y buena aceptabilidad
  • Reducción comprobada de la incidencia de enfermedades diarreicas
  • Buena escalabilidad y bajo coste
 

Inconvenientes

  • Relativamente baja protección contra protozoos
  • Baja efectividad de desinfección en aguas turbias
  • Potencial oposición al sabor y olor del agua
  • Necesidad de asegurar un control de la calidad de la disolución empleada
  • Efectos potenciales de los subproductos de cloración a largo plazo